Nearshoring · 2026-08-13
Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí y Aguascalientes sumaron 44 proyectos automotrices y $507 millones de dólares en el primer semestre de 2026. Por qué el Bajío es hoy el corredor industrial más disputado de México — y qué implica la revisión del T-MEC para su futuro.
El Bajío mexicano —el corredor industrial que integra a Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí y Aguascalientes— dejó de ser simplemente la región manufacturera del centro del país para convertirse en el epicentro de la transición automotriz de Norteamérica. Entre la relocalización de cadenas de suministro, la llegada de capital asiático y europeo, y la carrera global por la movilidad eléctrica, la región vive uno de los ciclos de inversión industrial más intensos de su historia reciente. Pero ese auge corre en paralelo a una variable que puede redefinir sus reglas del juego: la revisión del T-MEC, programada para julio de 2026.
El caso más visible del giro hacia la movilidad eléctrica ocurre en San Luis Potosí, donde BMW invierte 800 millones de euros para expandir su planta y producir vehículos sobre la plataforma Neue Klasse, además de baterías de alto voltaje. El proyecto convertirá a la planta potosina en un Centro Premium de Electromovilidad hacia 2027, y funciona como referencia de que el Bajío ya no compite únicamente por ensamble tradicional, sino por la manufactura de componentes críticos de la próxima generación automotriz.
La disponibilidad vacante del Bajío se concentra de forma desigual: Querétaro acumula el 43% del espacio industrial vacante de la región, Guanajuato el 28%, San Luis Potosí el 26% y Aguascalientes el 3% restante — una fotografía que orienta dónde hay margen real de negociación y dónde la competencia por espacio ya es intensa. A esa base se suma un pipeline de 25 proyectos adicionales, valuados en más de $1,500 millones de dólares, con capital proveniente de Argentina, India, Taiwán y Alemania para 2026-2027, señal de que la diversificación de origen del capital seguirá intensificando la demanda de suelo especializado.
Para desarrolladores e inversionistas, el Bajío automotriz ya no se puede leer solo en clave de metros cuadrados: la resolución del T-MEC, el ritmo de electrificación de las plantas y la disponibilidad de mano de obra calificada serán, en los próximos 24 meses, tan determinantes como la ubicación del predio. En Klarock damos seguimiento puntual a esta dinámica para asesorar con datos reales cada decisión de expansión o inversión en el corredor industrial más disputado de México.
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